lunes, 13 de marzo de 2017

"Taller y Charlas sobre Educación Afectivo Sexual para Jóvenes"


Mediante nuestros "Taller y Charlas sobre Educación Afectivo Sexual para Jóvenes" trabajaremos este y otros temas:



Educación Afectivo Sexual para Jóvenes


Desde aquí tratamos de contactar con centros, organismos y organizaciones que deseen desarrollar estos talleres en sus instalaciones. Dichos talleres tienen varias modalidades:


- Acción directa con Jóvenes de 14 a 30 años: Talleres destinados a la acción directa con la población objetivo.

- Formación de Padres y Madres: Talleres formativos para padres y madres


La duración y destinatarios de los talleres es relativamente flexible, adaptándonos a cada necesidad concreta. A continuación detallamos los contenidos de los talleres:


Objetivo principal del programa


Educar y sensibilizar a adolescentes / jóvenes, para que puedan tener una vivencia sexual saludable y placentera, basada en una comunicación positiva, en la tolerancia y el respeto; y para que puedan disfrutar de una sexualidad responsable, exenta de prácticas de riesgo.

Contenidos


· Sexualidad positiva: conceptos y concepciones

· Estrategias de comunicación: habilidades interpersonales

· Deconstrucción de mitos sexuales

· Tolerancia, respeto y relaciones de igualdad

· Orientación sexual: diversidad sexual

. Género

· Actitudes de responsabilidad en las relaciones sexuales para evitar situaciones de riesgo:

· Métodos anticonceptivos

· Infecciones transmisión sexual

. Educación emocional en la adlolescencia.

. Cómo evitar el chantaje emocional.


Metodología


Formato charla-taller con dinámicas de grupo. Exposición didáctica, desde una perspectiva constructivista, con participación activa de los/las jóvenes.



En el caso de estar interesados o interesadas, rogamos se pongan en contacto con nosotros en la dirección de correo y teléfono indicados más abajo. Agradeciendo el interés, les saluda atentamente:

reche2@yahoo.es

655090215

Migual Ángel Reche, Psicólogo y Formador, experto en educación afectivo-sexual.

En un estudio realizado a más de 1.000 jóvenes de Granada, cerca del 12% de las chicas encuestadas afirma haber sufrido abusos sexuales


Fuente: http://www.granadadigital.es/me-maltrato-abuso-de-mi-me-violo-dormida-y-me-acosaba/


Ángela Gómez Anaya | @_Angela_GA / Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan



Un estudio realizado en 2015 sobre la violencia sexual entre más de 1.000 jóvenes granadinos, llevado a cabo por la doctora en Sociología Carmen Ruiz Repullo, sorprende, y no para bien.

Esta mañana se han presentado las principales conclusiones de este trabajo, que recoge las aportaciones de 1.226 adolescentes de 19 institutos de enseñanza secundaria de Granada. Una realidad dura, difícil de digerir, cuando lees, por ejemplo, que cerca un 20% de las chicas encuestadas asegura haber sufrido presiones, chantajes y engaños para mantener relaciones sexuales; cuando cerca de un 12% de las jóvenes asegura haber sufrido abusos sexuales y cuando un 87% de ellas afirman que las chicas mantienen relaciones sexuales por miedo a que la pareja rompa la relación si no lo hacen.

Y, cuando más lees, más te dejan perplejos estos datos. Otra conclusión más: el 77,3% de las jóvenes “presupone que la finalidad de un chico con una chica siempre es la misma, mantener relaciones sexuales”. Y otra: el 90% de los chicos justifica la violencia sexual poniendo como principal causa el consumo de alcohol y drogas. Sobre este último dato, la doctora explica que “significa que culpabilizan a la víctima y desculpabilizan al culpable, una realidad que, por desgracia, ocurre en el resto de formas de violencia de género”.

Este estudio, que se ha llevado a cabo con una metodología combinada de encuestas para cada género, con talleres dinámicos y con la recolección de testimonios escritos de forma anónima entre estos jóvenes, revela algo indudable: la violencia sexual no anda lejos de la población adolescente en Granada, y las creencias y mitos sexistas son ampliamente compartidos.


EL 80% CREE QUE LA NEGATIVA A MANTENER RELACIONES ES UN “SÍ ENMASCARADO”


Durante la realización del estudio, se les preguntó a los jóvenes si creen que una chica dice que no a una relación sexual cuando en el fondo sí la desea, a lo que el 57% señala estar de acuerdo con este pensamiento.

Al plantearles si consideran que algunas chicas van de “estrechas” y reprimen su deseo sexual, pero, en el fondo, “están deseando llevarlo a cabo”, los jóvenes indican que esta situación “es común”, coincidiendo más del 80% de ellos en que detrás de esta forma de actuar está un “sí enmascarado” de “falsa represión”para que no piensen mal de ellas.

Además, el 51,8% opina que cuando una chica “tontea” está provocando y el 34,3% asegura que hay mujeres que, por su manera de vestir, son culpables de sufrir agresiones sexuales.


EL 9% DE LAS CHICAS HACE COSAS QUE LE PIDEN, AUNQUE NO LE APETEZCAN


Por su parte, el 2,7% de los chicos comentan haberse sobrepasado sexualmente con una joven sin que ella quisiera y el 20% de los que han mantenido relaciones sexuales se ha enfadado con alguna mujer por no querer continuar con la relación sexual que estaban manteniendo.


“¿En tus relaciones sexuales haces cosas que te piden, aunque no te apetezcan?”, se les cuestionó a las jóvenes, a lo que el 9% respondió que sí.


Una de las realidades cada vez más extendidas entre la juventud actual es la englobada bajo el término sexting, que alude al envío de mensajes con contenido de tipo pornográfico y/o erótico. Ante este panorama, el 54,2% de las chicas encuestadas han recibido la petición de un hombre de enviarles imágenes eróticas suyas y el 34,2% de los encuestados las ha pedido alguna vez.


Asimismo, el 93,2% de ellos y el 90,2% de las chicas creen que en los espacios virtuales se producen casos de violencia sexual.


NO DENUNCIAN


Como parte de la metodología en este estudio, se les pidió a los jóvenes que, si querían, escribiesen alguna experiencia personal relativa a todos los casos que habían visto sobre violencia sexual en los diferentes talleres impartidos.

A este reto personal accedieron casi el 40% de las encuestadas y contaron sus experiencias en las que claramente reconocían haber sido víctimas de alguna presión sexual. Lo “sorprendente”, según ha asegurado la propia autora del estudio es que, entre todas esas chicas, solo una denunció. Estos son algunos fragmentos de las experiencias de algunas de estas chicas:

“Durante una relación de casi un año con un chico, he mantenido peleas constantes, revisiones de mis redes personales como Tuenti y whatsapp, y control de la ropa y amistades”, señalaba una de las entrevistadas.

Por su parte, otra chica indicó: “Me obligó a hacerle una felación, fue muy brusco y casi vomito”.

“Me maltrató, abusó de mí, me violó dormida y me acosaba. Me tachaba como mujer y siempre eran palizas”, recalca otra.

Una joven indica: “Mi primera vez fue porque él quería -mi novio actual-. Me dijo que, si no lo hacíamos, se iba que él quería hacerlo o nada”.

“Mi ex novio hizo que le tocara y me tocaba sin mi consentimiento haciendo que le tenga ahora miedo a tener una relación sexual”, indica otra de las chicas.

“Estuve con una persona que estaba obsesionada conmigo. Un día, cuando supuestamente todo estaba arreglado, en una fiesta me echó una pastilla en la bebida y me dejó tirada con una intoxicación etílica y con sus amigos haciendo lo que quería conmigo”, narra una de las participantes.



jueves, 17 de noviembre de 2016

Cuando hay un gran dolor....


Cuando hay un gran dolor, sólo hay tres reglas: no apartar el dolor, no intentar comprenderlo, y no complacerse en él.

Miguel Angel Reche

martes, 15 de noviembre de 2016

No hay otro camino.


No hay otro camino.
En el momento que desechas:
los miedos, las dudas,
lo que te gusta
y lo que te disgusta.
En ese momento, nada,
absolutamente nada,
puede interferir,
y podrás oír,
la voz clara
que grita en tu interior.


Miguel Angel Reche


domingo, 13 de noviembre de 2016

La tierra y el cielo.



Es difícil tener los pies en tierra mientras tu corazón mira hacia el cielo. Pero el secreto para conseguirlo es que la tierra y el cielo no están separados.


sábado, 12 de noviembre de 2016

El Amor.

El amor no tiene nada que ver con retener a aquellos que quieres a tu alrededor....

El amor es ese vínculo entre personas que las hace florecer.....

Pero, para que la floración sea plena, el vínculo tiene que romperse, siempre. La misión del amor es llevarnos más allá del reino de la separación.



domingo, 3 de abril de 2016

Taller de "Crecimiento personal" en Tomares

Hola!

Soy Miguel Angel Reche y os propongo un método propio para trabajar diferentes áreas del bienestar psicológico y emocional de la persona:

- Primero trabajaremos la autoobservación y el autoconocimiento como primer paso para el cambio y como primer cambio en si mismo.

- Segundo, reformaremos nuestro sistema psicológico, eliminaremos nuestros condicionamientos negativos y recuperaremos el orden positivo natural de nuestra psique.

- Tercero, trabajaremos nuestro mundo emocional, eliminando las resistencias y bloqueos que nos impiden vivir de forma optimista, plena y feliz.

En este taller te sumergirás en un proceso de inversión psicológica, donde abandonarás los condicionamientos negativos que te llevan al sufrimiento, dolor, ansiedad y depresión. Y encontrarás una conexión con tu ser positivo que te inundarán de optimismo, tranquilidad, paz, alegría y bienestar.

Os esperamos....





martes, 22 de marzo de 2016

«El mejor regalo que puedes hacer a tu hijo es ayudarle a entrenar el cerebro en positivo»


La filósofa y divulgadora Elsa Punset explica cómo practicar esta rutina, a raíz de la publicación de «El libro de las pequeñas revoluciones»




Punset, durante la entrevista sobre «El libro de las pequeñas revoluciones»

Doscientas cincuenta pequeñas rutinas que podrían cambiar tu vida amorosa, laboral, familiar... y, sobre todo, contigo mismo. Esta es la última propuesta editorial de Elsa Punset con «El libro de las pequeñas revoluciones» que, por cierto, no es una obra para leer de un tirón. Es más bien, explica con pasión la autora, para que uno se pregunte, «¿qué rutina exprés necesito hoy? Le haga la página una foto con el móvil, y se la lleve encima para practicarla en cualquier momento del día. O para que lo tenga en la mesilla a modo de consulta», propone.

El libro es, en sí mismo, un compendio de las personas que han inspirado a esta filósofa por su sabiduría a lo largo de los años. «Es un libro para vivir dentro, para pintar, tiene citas... Quería que fuera esa persona sabia, esa referencia, que te acompaña en el proceso de las emociones, en el que estamos muy solos normalmente. Normalmente preguntas a una amiga, a tu madre, a la vecina... Yo quería respuestas con cierta coherencia y consistencia», asegura.

Con el libro lo que Punset intenta es dar pistas muy sencillas de lo que la gente puede hacer de forma natural. «De hecho, es muy probable que los lectores conozcan muchas de las propuestas, pero que no las practiquen aunque les hagan sentirse bien. Me gustaría ayudarles a reincorporarlas», añade.


—Los seres humanos, ¿aprendemos solo de la experiencia, de la dificultad, de la pérdida?

—Así es como funcionamos. En piloto automático. El cerebro es un órgano programado para sobrevivir. Esta es su única prioridad. No es que seas más creativo, que te relaciones mejor, que te sientas mejor… Eso no importa. Entonces, ¿qué hace el cerebro? Agranda los peligros, recuerda las cosas malas… para las cosas buenas es como si fuese teflón. En cambio, agarra todo lo malo. Y desde que nacemos nos deberían enseñar a entrenar el cerebro en positivo, a reprogramarlo. ¿Qué he hecho en este libro? Poner 250 rutinas positivas para que todo el mundo encuentre alguna que le sirva, o que se cree las suyas propias.

—¿Es cierto que para hacer tuya una rutina, hay que repetirla durante todos los días durante un mes?

—Esto no es una ciencia exacta. Lo que si es cierto es que cada acción y cada pensamiento dejan una huella física en el cerebro. Y no somos lo suficientemente conscientes de eso. Se parece más al mecanismo de «me lavo los dientes por las mañanas», que el cuerpo ha aprendido a activar. Pero se trata de hacerlo de forma consciente. Simplemente de preguntarte, ¿dónde puedo mejorar? ¿Qué cosas, qué hábitos, qué repito una y otra vez y no me funcionan? ¿Puedo desaprender? Esto último es otra cosa a tener en cuenta y que no hemos aprendido a hacer. Funcionamos en piloto automático. Con lo cual cuando hablamos de aprendizaje. Tienes que repetir muchas veces una cosa para que el cerebro la aprenda. Que desaprenda una forma de hacer las cosas y que aprenda otra. Sabemos que tienes que repetirlo bastantes veces, por esta razón he intentado que las rutinas sean ligeras.

—De las 250 rutinas exprés, ¿cuáles son las preferidas de Elsa Punset, su «top ten»?

—Cualquiera que me ayude a activar mi luz interior. Pero todo depende del momento de la vida en la que te encuentras. Mis diez rutinas preferidas de ahora lo son porque pertenecen al ámbito en el que estoy trabajando, pero no porque me tengan que durarme toda la vida. Por ejemplo, ahora mismo estoy muy centrada en todo lo que es lenguaje facial y corporal para gestionar las emociones. A mí me encanta la de las «poses poderosas». Es maravillosa. Para entenderla, aconsejo ver el vídeo de la psicóloga social de Harvard Amy Cuddy, donde se muestra como las «posturas de poder» —mostrar una actitud de seguridad, aún sintiéndose inseguro— pueden alterar los niveles cerebrales de testosterona y cortisol, e incluso mejorar nuestras probabilidades de éxito. Existen dos tipos de «poses poderosas». La de ganador del maratón, con los brazos abiertos y el mentón levantado, o la de brazos en jarras. Si tu haces cualquiera de estos dos gestos, en dos minutos cambia todo el equilibrio químico corporal del cuerpo, porque estás mandando un mensaje al cerebro muy importante.

Es curioso, pero se ha visto que las niñas, hasta los 11 o 12 años, tienen las mismas poses que los chicos. Pero a partir de esa edad se repliegan: Se dejan interrumpir, hablan más bajito, se arriesgan menos… Con el cuerpo reflejan el mensaje social que les enviamos, y que las niñas van incorporando. Así pues, el mejor regalo que puedes hacer a tus hijas, hermanas, sobrinas, alumnas, es enseñarles a reclamar ese espacio. Es una sencilla rutina emocional, muy poderosa. También funciona solo imaginándolo.

Por último, la rutina que más me gusta en este momento, y que en particular creo que una de las más útiles, es la de los gestos faciales. Hay una conexión muy directa entre el cerebro y la cara. Si frunces el ceño, si pones cara de sorpresa… tu cerebro reacciona inmediatamente.

—¿Quién manda el mensaje a quién?

—Van a la vez. Esto me parece extraordinario. Antes pensábamos que «si yo me siento bien, sonrío». Ahora resulta que si sonríes ya estás mandando el mensaje de que no estás tan mal como temes. Pero tu cerebro —por si acaso— está todo el día en alerta. Se ha comprobado que las mujeres y hombres que se inyectan botox, al no poder fruncir el ceño, tienen una percepción un poco menor de las cosas negativas que les vienen de fuera. Una de las rutinas del libro es practicar lo que llamo «botox natural». Es como abrir el capó de un coche. ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué puedo cambiar? ¿Qué es sencillo de cambiar? ¿Qué puedo hacer que, de alguna forma, le mande un mensaje diferente al cerebro?

—Decía usted que, desde que nacemos, nos deberían enseñar a entrenar el cerebro en positivo, a reprogramarlo. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos?

—En mi familia practicamos mucho el «thing». Básicamente de lo que se trata es de abrir los cauces de comunicación. Los humanos tenemos a veces una verdadera dificultad a la hora de prevenir o de hablar de los problemas, aunque no sean demasiado grandes. Generalmente reventamos las situaciones, porque dejamos que la situación se enquiste. Con el «thing» lo que tratamos de hacer es acostumbrar a los niños desde que son pequeños a contar las cosas que les preocupan, para buscar soluciones en grupo. No se trata de que comuniquen solamente las experiencias malas. En casa hablamos de una cosa buena y de una cosa mala. La cosa buena es una celebración: siempre hay que celebrar y es algo que a las familias se nos olvida.

Debería haber mucha más alegría en las familias. Nosotros celebramos, y luego exponemos la cosa que creemos que es mejorable, lo que sea, para tomar decisiones en familia. Nos preguntamos: ¿qué podemos hacer? Pero no lo hacemos desde la confrontación o la agresividad. Funciona muy bien, porque entonces lo que haces es adelantarte a los problemas. Convocamos un «thing» cada cierto tiempo y cuando alguien dice: «No tengo ningún problema», buscamos algo para mejorar. Porque todo es mejorable. Con este tipo de acciones al niño le das la sensación también de que las cosas están en sus manos. Creo que es muy importante entender que, al final, en cuestiones de gestión emocional, podemos mejorar las cosas, cambiarlas.

—Usted en su libro propone otra rutina para entrenar el cerebro de los niños en positivo: el llamado «bote de la felicidad». ¿Puede explicar a los lectores de qué se trata?

—Cuanto antes acostumbre uno a los niños a pensar en positivo, mejor. En este sentido, el bote de la felicidad» es una iniciativa muy bonita para practicar en familia. La idea es tener en casa un gran bote, transparente, en el que cada noche todos los miembros metan una nota con lo bueno que les ha pasado a lo largo del día: que el repartidor de pizza ha sido particularmente amable, un abrazo chulo con un amigo o con tu hijo, un rato en un jardín, un baño con sales… cada uno tiene sus alegrías. Hay que escribir todos esos momentitos que habitualmente dejamos pasar, porque lo normal es que cada noche tu cerebro vaya a recordar lo malo, las decepciones del día, o una mirada desagradable de alguien, y meterlos en el bote.

El tiempo que se tarda en escribirlo permite al cerebro fijarlo. Tenemos memoria a corto plazo, a largo plazo, y lo que pasa es que todas estas cosas pasan tan deprisa… que no se fijan en la memoria. Las malas sí porque el cerebro las recuerda, les da vueltas. Pero las buenas no, por lo que es importante ser conscientes de este fallo de nuestro cerebro. Si entrenas a tus hijos desde pequeños a pensar en positivo, tienen algo muy importante que agradecerte. Es acostumbrarlos, igual que se lavan los dientes, a hacer de este gesto una rutina.

—Las 250 rutinas de su libro hablan de la importancia de cuidarnos, en todos los aspectos. ¿Por qué nos queremos tan poco?

—Nos queremos poco porque básicamente no nos han enseñado. ¿De qué sirve el amor a un cerebro que solo quiere sobrevivir? Relativamente de poco. ¿De qué sirve quererte a tí mismo? De mucho. No sabíamos que sentirte bien, sentir emociones positivas, te hace ser más inteligente, más creativo, te da mejor salud, mejores ingresos, mejores relaciones con los demás... Pero en efecto, tendemos a pensar que cuidar de nosotros es egoísta. No somos conscientes de hasta qué punto si tú no estás bien, difícilmente puedes hacer sentir bien al resto de personas que te rodean. Cómo vas a cuidar de los demás desde un lugar vacío, estresado, cansado o inseguro... No puedes dar lo que no tienes, básicamente.

—Los cuidadores, por lo general, tienen sexo femenino. ¿Por qué?

—A las mujeres en concreto nos han enseñado a dar y a cuidar, y eso es una herencia de siglos. Al decir que «no» tienen la sensación de que están siendo egoístas, de que se están poniendo por delante. Creo que es fantástico que podemos aprender que hay cosas que para ti son básicas, y que sin ellas no puedes funcionar.

—Usted en su libro habla de la importancia de decir NO, y de lo tarde que se aprende, por lo general. ¿Por qué motivo? ¿Cómo podemos enseñar a los hijos?

—¿Cómo aprenden la gestión emocional los niños? Por imitación. No hace falta que expliques las cosas tan claro. No les enseñes a decir que no. Que ellos vean que su madre o su padre saben decir que NO. Y que lo hace con asertividad, no con agresividad. Que vean que su madre, por ejemplo, cuida de sí misma. Si tú no te cuidas, ellos no se van a saber cuidar. Da igual lo que les digas, es lo que hagas. Eres su modelo, y este mensaje sí que es fundamental.


Fuente: http://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-mejor-regalo-puedes-hacer-hijo-ayudarle-entrenar-cerebro-positivo-201603152234_noticia.html